Eirika / Ephraim

[Apoyo C]
- Ephraim: ¿Estás bien, Eirika?
- Eirika: Estoy bien, hermano.
- Ephraim: No dudes en llamarme si tienes algún problema. Me mantendré cerca de ti.
- Eirika: Gracias, Ephraim. Pero te habrás dado cuenta que he venido a luchar, ¿no? No deberías estar vigilándome todo el tiempo. No eres mi niñera.
- Ephraim: Eirika...
- Eirika: ¡Eh! ¿Pero qué haces?...
- Ephraim: Me parece que estás nerviosa... Pensé que debía acariciarte el pelo como cuando éramos pequeños...
- Eirika: Para. Estoy harta de que me trates como a una niña...
- Ephraim: Lo siento. No pude evitarlo... Además, cuando éramos pequeños siempre eras tú la que me obligabas. ¿Te acuerdas?
- Eirika: ¡No, no me acuerdo! Eso fue hace mucho tiempo... Ah... Hermanito, intenta darte cuenta de dónde estamos ahora. ¿Qué pensarán si nos ven así?
- Ephraim: Sí... Perdóname. No quería molestarte.
- Eirika: No... No quería decir eso... Es solo que...
- Ephraim: ¿Conque quieres que te acaricie el pelo, eh?
- Eirika: ¡No! Quiero decir...
- Ephraim: Ja, ja. ¡Te has puesto roja! ¡No has cambiado nada!
- Eirika: ¡Basta, Ephraim!... ¡Estás empezando a ser un pesado!


[Apoyo B]
- Eirika: ¡Ah! ¡¡Ah!!
- Ephraim: Eirika, procura separar un poco más las piernas cuando atacas. Si no, no te dará tiempo a esquivar el contraataque del enemigo. ¡Tú siempre intentas ganar los duelos de un solo golpe! ¡Es imposible! El enemigo puede contraatacar y debes estar preparada.
- Eirika: Hermano... ¡Gracias por la instrucción! Todavía tengo mucho que aprender.
- Ephraim: ¡Qué va! ¡En realidad, me sorprende lo rápido que has aprendido! Creo que serías un rival difícil para mí.
- Eirika: ¿De verdad? Sin embargo... Ah... ¿Por qué no viviremos en un mundo en el que no sea necesario esto?
- Ephraim: Ya... Eres pacífica. Toda esta violencia... Sé que no es fácil para ti.
- Eirika: No lo es... Solo rezo para que esto se acabe lo antes posible. Nadie desea la guerra. Debemos detenerla.
- Ephraim: ... Tienes razón. Sin embargo, siempre ha habido conflictos. Hace mucho tiempo, nuestros antepasados lucharon contra el mal de muchas formas. Pero cuando acabaron con él, empezaron a guerrear entre ellos... Eso nos contó Lyon.
- Eirika: Lo sé... ¿Cómo es posible que los hombres sigan luchando si saben que es absurdo? Todo iría mucho mejor si cooperásemos en vez de competir.
- Ephraim: Puede que tengas razón... ... Pero creo que... Creo que sé por qué es.
- Eirika: ¿Por qué, entonces...?
- Ephraim: Solo deseo volver sano y salvo a nuestro querido Renais. Y sé que la guerra solo trae destrucción. Sin embargo, en mi corazón... hay un ansia que me nubla los ojos y que no puedo aplacar. Me grita al oído cada vez que cojo esta lanza...
- Eirika: Hermano...
- Ephraim: Puede que sea por que soy un hombre. Puede que sea porque nací para luchar. Me recreo practicando este arte. Gozo con cada victoria. Y cuanto más fuerte soy..., más me quema la llama que dormita en mi interior. Siempre quiero saber hasta dónde puedo llegar. Puede que ese deseo sea bajo y brutal, pero no puedo negarlo.
- Eirika: Ephraim...
- Ephraim: ¿Te parezco detestable?
- Eirika: No, no me lo pareces... Pero escúchame. No importa la causa... Solo asegúrate de que la lucha le traerá felicidad y paz al pueblo.
- Ephraim: Por supuesto. Mi ira no me ciega tanto. No soportaría verte llorar por nuestro pueblo. Además, no me gustaría enfrentarme a tu espada.
- Eirika: ¡Ephraim, yo...!
- Ephraim: ¡Ja, ja! Solo bromeaba.


[Apoyo A]
- Eirika: Solo... un poco más.
- Ephraim: Sí. Puede que tengas razón. Todo esto acabará muy pronto. Puede que derrotemos al mal en la tierra y que se la devolvamos al hombre. Entonces Renais recuperará su gloria.
- Eirika: Sí... Tú heredarás el trono y yo te ayudaré a reconstruir el país. Haremos de nuestro país un lugar próspero y pacífico. Como en nuestros sueños...
- Ephraim: Los sueños... de los tres. Lyon siempre ha estado con nosotros. Los tres teníamos grandes ideas para el futuro de nuestros países.
- Eirika: Sí... Solíamos hablar mucho de ello. Pero Lyon...
- Ephraim: ...
- Eirika: Ephraim... Hermano..., prométeme que nunca me dejarás sola. Prométemelo...
- Ephraim: Claro. No te abandonaré nunca. ¿Cómo se te ocurren esas cosas?
- Eirika: Hermano...
- Ephraim: Sé mejor que nadie cómo te sientes, hermanita. Desde que nacimos... Incluso antes.... Siempre hemos estado juntos. Y siempre estaremos... juntos.
- Eirika: Sí, hermanito...

Ver los otros apoyos

Ir a la sección de Fire Emblem Sacred Stones