Eirika / James
[Apoyo C]
- James: Eirika. Sé que esto puede parecerte raro, pero... he decidido que voy a protegerte.
- Eirika: ¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso?
- James: Estaba metido en un buen lío en Carcino. Admito que... te debo una por salvarme aquel día.
- Eirika: Ah... Entiendo.
- James: Por eso he decidido protegerte en el campo de batalla. No sé cómo decirlo... No puedo estar en deuda con una mujer.
- Eirika: James, tú y tu estúpido orgullo...
- James: Cuenta conmigo. Ninguna flecha podrá matar a todos tus enemigos, pero te protegeré. ¿Aceptas mi promesa?
- Eirika: Eh... Sí claro, acepto. Gracias, príncipe James.
- James: Entonces, ponte detrás de mí.
- Eirika: Un momento, James. Tú eres arquero... ¿No sería mejor que tú te pusieses detrás?
- James: ...
[Apoyo B]
- James: ... ¿Qué haces?
- Eirika: ¿Qué ocurre ahora, James?
- James: Te dije que te protegería.
- Eirika: Es verdad.
- James: Sin embargo, cuando hay enemigos a la vista, ¡no dudas ni un segundo en atacar! Van a pensar todos que eres tú la que me estás protegiendo.
- Eirika: Bueno, lo siento, pero no me preocupan demasiado tus problemas de imagen. Eres arquero y yo me desenvuelvo mejor en la lucha cuerpo a cuerpo.
- James: No puede ser. Dije que te protegería y lo dije en serio.
- Eirika: Y te lo agradezco. Me siento mucho más segura sabiendo que cada vez que me enfrento a algún enemigo, tú estás cerca de mí, con tu arco preparado para disparar.
- James: Eirika... Gracias... No te pareces nada... a tu hermano.
- Eirika: No. No tanto como tú pensabas. Pero puede que solo lo veas como un guerrero, como un contrincante. Sin embargo es un hombre amable y capaz de mostrar compasión.
- James: Si tú lo dices..., será verdad. Me creería todo lo que me dijeras.
- Eirika: Príncipe James, por favor, trata de acercarte un poco más a mi hermano. Sé que tu amistad le agradaría. No sé por qué no te gusta. Conmigo se porta siempre muy bien.
- James: Perdóname, pero no puedo seguir escuchándote. Cuando te oigo hablar así de tu hermano, la envidia me corroe.
- Eirika: ¿Qué?
- James: Es... un hombre difícil de perdonar. Puede que solo haya un modo de solucionar esto.
- Eirika: Príncipe James...
[Apoyo A]
- James: Eirika. Perdona que te moleste, pero debo hablar contigo ahora mismo.
- Eirika: ¿Qué ocurre, James?
- James: Escúchame. ¿Alguna vez...? ¿Estás prometida?
- Eirika: ¿Qué? No... Nadie me ha pedido la mano hasta ahora.
- James: Bien. Entonces seré sincero. Eirika, creo que me he enamorado de ti.
- Eirika: ¿Qué? ¡No bromees con eso, James! ¿Me estás hablando en serio?
- James: No es ninguna broma. Estoy hablando totalmente en serio. Yo también estoy sorprendido por mis sentimientos. No sé qué hacer. Llevo tanto tiempo luchando a tu lado que no lo vi venir. Te quiero. No soportaría verte en brazos de otro hombre.
- Eirika: ¡Príncipe James! Yo... Esto...
- James: No, Eirika. No respondas todavía. No soy mejor que Ephraim. Debo ganarme el derecho a pedir tu mano.
- Eirika: Pero..., ¿qué tiene que ver mi hermano con esto?
- James: Ephraim es el único hombre con el que puedes comparar a los demás. Si pudiese superarlo, seguramente me aceptarías en matrimonio. Si no lo consigo, renunciaré a luchar por tu mano. Pero te juro por mi amor que haré lo que pueda por derrotarlo. Entonces podrás contestarme. Eso es lo que quería decirte.
- Eirika: ¡James! Qué hombre... ¡Me pone enferma! ¿Por qué tiene que ser tan...?