L’Arachel / Joshua

[Apoyo C]
- Joshua: ¿Será hoy mi día de suerte? Cruz. Mmm. Vaya. Parece que no será hoy.
- L’Arachel: ¿Podrías explicarme a qué te dedicas?
- Joshua: ¿Eh? Nada, probaba mi suerte. Creo que hoy no será uno de mis mejores días.
- L’Arachel: ¡Qué pena! Quizás si abandonaras el juego y te dedicaras a la oración… Yo, por ejemplo, no necesito suerte. ¡La gracia divina me asiste!
- Joshua: ¿Sí? Qué bien. Ya me gustaría a mí tener un poco de eso. ¿Por qué no hacemos una pequeña apuesta? Así podremos ver si la providencia celestial funciona mejor que mi suerte.
- L’Arachel: Nunca me perdonaría caer en tan despreciable pecado. El juego es uno de los mayores males de la humanidad.
- Joshua: ¿No crees que te estás pasando?
- L’Arachel: El juego corrompe a los jóvenes. Nunca jugaré. ¿Crees que es más noble ganar el pan con el sudor de tu frente o estafando? Por otro lado, estamos en el campo de batalla, no en un salón de juegos. No toleraré tal corrupción espiritual mientras esté presente.
- Joshua: De verdad creo que estás exagerando. ¡No es para tanto! Solo juego a cara o cruz. No se tarda mucho y no necesito casi espacio. Dime. ¿Cara o cruz? ¿Qué prefieres?
- L’Arachel: Veo que sigues el camino de la tentación… Te daré una lección que no olvidarás. ¡Cara!
- Joshua: ¡Así se habla! Bien, veamos… ¡Eh! Ha salido cara. ¡Tienes mucha suerte!
- L’Arachel: ¿He ganado? ¡Claro que he ganado! No debería sorprenderme. La providencia vela por mí. He nacido bajo el signo de los cielos. Simplemente es imposible que pierda.
- Joshua: Sí, claro. Sigamos. ¿Qué te parece si subimos un poquito la apuesta? ¿100 monedas?
- L’Arachel: Estupendo. Si gano, el botín irá destinado a causas nobles.
- Joshua: Claro que sí. ¡Esa es mi chica! ¿Preparada? ¿Cara o cruz?
- L’Arachel: Cara, evidentemente.


[Apoyo B]
- Joshua: Hola.
- L’Arachel: Hola, Joshua.
- Joshua: ¿Tienes un momento? Me gustaría recuperar mi oro. No te fue nada mal el otro día. Confié demasiado en mi suerte. Pero hoy siento que voy a ganar.
- L’Arachel: Acepto tu propuesta. Pero recuerda lo que opino del juego: es un pasatiempo inmoral y obsceno. La placentera sensación que experimenta el ganador es claramente indicativa.
- Joshua: En eso te doy la razón. La última vez que jugamos no presioné demasiado porque eras una novata. Hoy no va a ser igual. Pienso recuperar mis monedas.
- L’Arachel: Nunca te pediría un trato especial, Joshua. Sé que la luz divina está de mi lado. No necesito concesiones por tu parte.
- Joshua: ¿La luz divina? ¿Eso es lo que tienes? ¡Usas la luz divina para ganar! ¡Pero si el otro día decías que el juego era malo!
- L’Arachel: Y sigue siéndolo. Quería darte una lección y todavía no he terminado. Además, si se juega por una causa justa, es imposible que sea pecado. ¡Y ahora saca esa pasta!


[Apoyo A]
- L’Arachel: ¡Mira, Joshua! ¡He vuelto a ganar!
- Joshua: ¡Ah!
- L’Arachel: ¿Quieres dejar de emitir sonidos extraños enfrente de una dama? ¡Estamos jugando!
- Joshua: ¡Espera! ¡Para! Vale. Tú ganas. Estoy harto. Haré lo que tú digas. Ya no volveré a apostar.
- L’Arachel: ¿Te rindes? ¿Dónde está ese espíritu de jugador?
- Joshua: Cielos. No lo entiendo. No entiendo nada. Estoy seguro de que tienes algún poder de tu lado. He hecho trampas cada vez que he tirado la moneda…
- L’Arachel: ¿Trampas? ¿Me estás acusando?...
- Joshua: Eh… No, lo que… No pasa nada. Está bien. Me rindo. No quiero jugar más contigo. Vete a limpiar a otro.
- L’Arachel: ¿Limpiar? ¿Qué quieres que limpie? No entiendo nada.
- Joshua: Lo que intento decir es… ¡No tienes ni idea de nada y has conseguido ganarme!
- L’Arachel: ¿No tengo ni idea de nada? ¿Te importaría mostrar un poco más de respeto? ¿Qué sabes tú, aparte de apostar, que yo no sepa? ¡Dime, anda!
- Joshua: Veamos… Sé sobrevivir en el desierto, por ejemplo.
- L’Arachel: ¡Me parece que todos los del grupo sabemos eso ya! Si eso es lo único que sabes, no estoy segura de quién es el ignorante.
- Joshua: ¡Aaaah! ¡Basta! ¡Está bien! ¡Estaba equivocado! Da igual. El caso es que ya no quiero apostar nada contigo. ¡Nunca más!
- L’Arachel: Se ha ido. ¿Por qué se van siempre? ¿Con quién juego yo ahora? ¡Tengo una idea! ¡Fundaré un salón de juegos en Rausten! Es una gran idea. Se lo propondré a mi tío la próxima vez que lo vea.

Ver los otros apoyos

Ir a la sección de Fire Emblem Sacred Stones