= ESCENA DE APERTURA =
(Se concentra en una casa)
- Viejo: Señorita Julia, ¿está segura que estará bien?
- Julia: No se preocupe, daré mi mejor esfuerzo. Los aldeanos son
generosos, y la Hermana Enteh salvó mi vida. Es lo menos que puedo hacer como
agradecimiento.
- Viejo: Ya veo… Nada puede cambiar tu decisión, según parece. Muy
bien. Aquí, tome esta espada.
- Julia: ¿Qué es? ...¿Una Hoja Asesina? ¿Me está dando esto?
- Viejo: Un comerciante viajero la dejó aquí hace tiempo. Nadie en la
aldea tiene la habilidad para usarla, pero estoy seguro que le vendrá bien.
- Julia: ¡Por supuesto! ¡Ahora ningún bandido será rival para mí!
(Se concentra en Enteh y Barts)
- Barts: ¿Estás bien, Hermana?
- Enteh: S-... Sí.
- Barts: Eres increíble. ¿Fuiste a golpear a la puerta del escondite de
los bandoleros por tu cuenta, sólo para ayudar a un bandido enfermo?
- Enteh: Él estaba en grave peligro. Si me hubiera tardado un poco más,
podría no haber sobrevivido.
- Barts: Pero una vez que se recuperó, no desperdició tiempo en
arrojarte al calabozo. Suena justo como algo que Yazam puede hacer.
- Enteh: ¿Yazam?
- Barts: Es el líder de los bandidos de Taurus. El hombre que salvaste
es uno de los más crueles y viles bandoleros en esta región.
- Enteh: Lo lamento… Pero…
- Barts: Lo sé. “Nunca juzgues a la persona en necesidad”, una de las
enseñanzas más importantes del Maestro Eisenbach. Él era el sumo sacerdote del
Templo de Mars, ¿cierto?
- Enteh: Sí. Predica las enseñanzas de Mars, el dios del agua.
- Barts: Sí… Sabes, en verdad te admiro. No eres mucho mayor que mi
pequeña hermana, pero no se parecen nada. Eres madura, y considerada, y... No
le temes a nada, das sin recibir nada a cambio... ¿Cómo te volviste tan
fuerte?
- Enteh: ¡No soy fuerte! Yo... sólo...
- Barts: ¡Oh, lo lamento! ¿Fui maleducado?
- Enteh: Oh… …No, por supuesto que no.
- Barts: Oh, muy bien, entonces. Mierda, no podemos sentarnos aquí a
charlar, los bandidos nos pisan los talones. Escóndete detrás de mí, Hermana.
Este es un camino recto... ¡Un movimiento en falso y seremos aplastados!
(Se concentra en Runan)
- Raffin: Príncipe, esa es la aldea de Taurus en el sur. El escondite
de los bandidos es al oeste.
- Runan: ¿Cómo luce la aldea?
- Raffin: Parece ser segura por ahora.
- Runan: ¿Cómo puedes decirlo?
- Raffin: La aldea está en pie. Cuando los bandidos de Taurus atacan,
saquean las casas y queman la aldea. No dejan nada atrás.
- Runan: Mmm… Entonces supongo que tampoco nosotros debemos mostrarles
misericordia.
- Raffin: Por supuesto. Las daremos lo que se merecen. Ojo por ojo,
diente por diente.
- Runan: ¿Qué hacemos si se rinden? ¿Deberíamos matarlos?
- Raffin: Si elegimos no hacerlo, ciertamente los aldeanos lo harán.
Con sus casas destruidas y sus parientes asesinados, una simple disculpa no
será suficiente. Además, los bandidos nunca se rinden. Saben que si son
atrapados la única cosa que les espera es la muerte.
- Runan: No hay una salida fácil.
- Raffin: Príncipe, estas son tierras ásperas donde la gente está
desesperada por sobrevivir. Cuando la comida escasea, los hombres recurren al
bandidaje para alimentar a sus familias. Hombres quienes vieron destruidas sus
aldeas también se convierten en bandidos.
- Runan: Debemos proteger esta aldea para prevenir ese círculo
vicioso... Muy bien, enviaremos primero rápidos caballeros montados a la
aldea. Después de eso nos dirigiremos a la base de los bandidos.
[Conversación
Arkiss-Estelle]
- Arkiss: Eh, ¿quieres que te cuide? Parece que tienes problemas al
usar la lanza con esos delgados brazos tuyos.
- Estelle: Ciertamente no necesita un guardián. Eres todavía un novato
también ¿no? Un ciego no debería guiar a otro ciego.
- Arkiss: Vaya, no te intimidas. Pero me gusta eso en una chica. Soy
Arkiss, de Lazeria. ¿Cuál es tu nombre?
- Estelle: No puedo creer que un cabeza hueca como tú sirva al calmado y
sosegado Lord Runan. ¿Por qué quieres mi nombre? Si es una frase para
acercarte a mi, me temo que he escuchado mucho mejores.
- Arkiss: Ja ja ja, ¿eso es lo que crees? ¿Qué hay de malo en querer
conocer a la gente en tu ejército? Tal vez soy nuevo, pero es mi diecisieteava
batalla. He visto a más de cien de mis compañeros morir en la lucha, pero
recuerdo todos sus nombres. Todos eran invaluables camaradas para mi. Pero
bien, si te opones, entonces no distraeré a tu brazo. Sólo es un nombre menos
que tendré que memorizar.
- Estelle: ¿Más de cien…?
- Arkiss: ¿Qué pasa? Estás pálida. No me digas que te has asustado.
- Estelle: ¿Po-por qué debería...? Oh, bien, puedes tener mi nombre.
Soy Estelle, hija del Conde de Vierge. Pero no te pido que lo recuerdes.
- Arkiss: Estelle… Es un buen nombre. Me aseguraré de recordarlo. Nos
vemos, Estelle.
- Estelle: ......
[Conversación
Runan-Enteh]
- Runan: ¿Eres el clérigo del que los aldeanos hablaron?
- Enteh: ¡! Eres...
- Runan: Somos caballeros de Vierge en una misión para expulsar a los
bandidos. De todos modos, los aldeanos están preocupados por ti. Deberías
regresar.
- Enteh: S-sí...
- Runan: ¿Qué ocurre?
- Enteh: Oh… Nada… ¿Por que todo el camino desde Lazeria…?
- Runan: ¿Perdón?
- Enteh: No… Es nada. Regresaré a la aldea. Gracias... Lord Runan.
[Conversación
Runan-Julia]
- Runan: ¿Eres una mercenaria? ¿Fuiste contratada por los aldeanos?
- Julia: Sí, soy mercenaria. Pero no pido pago de los pobres. Tengo que
regresar un favor. Es todo.
- Runan: Ya veo… Tu trabajado duro salvó la aldea. Gracias.
- Julia: …¿Eres un caballero de Vierge? Veo que tomaste de tu precioso
tiempo para bajar aquí.
- Runan: ......
- Julia: ¿No es tu deber proteger las aldeas! ¡Si todo lo que hacen
ustedes es recoger impuestos y hacer nada a cambio, tal vez estamos mejor sin
caballeros!
- Runan: Tienes razón… Tengo que disculparme con los aldeanos.
- Julia: ¿Oh? Tal vez eres mejor persona de lo que pensé. Creí que
todos los nobles eran codiciosos y perezosos, pero supongo que eres la
excepción. Pareces ser de alto nacimiento, ¿pero quién eres?
- Runan: Soy Runan de Lazeria.
- Julia: ¿¡Qué!? …¿Entonces eres el Príncipe Runan quien peleó contra
el Imperio en Granada? Oh... Me sorprende que sigas vivo.
- Runan: No gracias a ti, aparentemente.
- Julia: Oh, ¿te molesté? Lo siento, ¿fuí grosera con su majestad el
príncipe?
- Runan: Ja ja, no te preocupes. De todos modos, pareces ser una
guerrera hábil. ¿Tienes experiencia en batalla?
- Julia: No, sólo he sido mercenaria por medio año. Esta es sólo mi
tercera batalla. Pero tengo confianza en mi habilidad con la espada. Mi padre
me entrenó desde que era pequeña. Mi padre era... Oh, este no es tiempo para
remembranzas. Bien, pareces ser una buena persona. Puedes contratarme.
- Runan: Bien, es fantástico, pero ¿por qué?
- Julia: Eventualmente volverás a Lazeria ¿no es así? Tengo asuntos en
Lazeria.
- Runan: Muy bien. Te contrato como mercenaria.
- Julia: ¡Perfecto! No pido pago hasta que me aburra. Nos vemos, Lord
Runan.
[Conversación
Barts-Plum]
- Barts: ¿¡P-plum!? ¿Qué haces aquí?
- Plum: No quiero ya más permanecer en casa todo el tiempo... ¡Voy al
Templo de Mars con la Hermana Enteh!
- Barts: Mira, Plum. No tienes idea de que tan peligroso es más allá de
los muros de la aldea. Y no eres lo suficientemente dura para una largo viaje.
¡Regresa a casa!
- Plum: …¡No! ¿¡Tú estás dejando la aldea, no es cierto, hermano
mayor!?
- Barts: Plum...
- Plum: Siempre hablas sobre labrarte tu nombre en el campo de batalla.
Siempre estaba asustado desde que desapareciste, dejándome atrás. ¡Pero yo
tengo sueños justo como tú, Barts! ¿¡Si te vas, por qué no puedo ir con la
Hermana Enteh!?
- Barts: …Muy bien… Lo siento, Plum. Pensé que te mantenía a salvo,
pero... tal vez sólo era egoísmo.
[Casas]
- Casa 1 (Extremo este):
- Viejo: Los bandidos recientemente se han movido al viejo fuerte del
oeste. No son capaces de hacer mucho daño si no tienen esa base. Aquí, te daré
uno de mis remedios especiales, así que encárgate de ellos, ¿lo harás?
- Casa 2 (Extremo oeste):
*Visitar con cualquier personaje que no sea Julia, Barts, Enteh, Plum, antes de Barts y Enteh*
- Viejo: ¡Ah, deben ser los caballeros de Vierge! Nos preguntábamos
cuando llegarían. ...Le ruego, ¡por favor ayude a la Hermana Enteh! ¡Ella está
cautiva por los bandidos!
*Visitar con cualquier personaje que no sea Julia, Barts, Enteh, Plum, después de Barts y Enteh*
- Viejo: Ah, deben ser los caballeros de Vierge. ¡Gracias por rescatar
a la Hermana Enteh!
*Visitar con Julia antes de Barts y Enteh*
- Viejo: Señorita Julia… ¡Por favor ayude a Barts y la Hermana Enteh!
*Visitar con Julia después de Barts y Enteh*
- Viejo: Ah, señorita Julia. La Hermana Enteh está sana y a salvo. En
nombre de la aldea, le agradezco.
*Visitar con Barts*
- Viejo: ¡Barts ¡Estás a salvo!
- Barts: Sí, perdona por preocuparte, Abuelo... Estoy pensando en dejar
la aldea para unirme al ejército del príncipe.
- Viejo: ¿¡Qué!?
- Barts: Me gusta esta aldea, pero… creo que tal vez en el ejército del
Príncipe Runan... o en algún otro lugar fuera de la aldea, hay un lugar donde
puedo ayudar más.
- Viejo: Barts...
- Barts: Bueno, si no encuentro algún lugar, simplemente regresaré. No
te preocupes.
- Viejo: ¿Preocuparme? Ja, no podría preocuparme por ti. Muy bien...
Aquí, toma esta bolsa de monedas. Tómalo como el último regalo de tu abuelo.
- Barts: Gracias, Abuelo. No olvidaré esto. Si la hago grande, te
construiré una lápida muy buena para ti.
- Viejo: ¡Sólo vete, tonto!
*Visitar otra vez con Barts*
- Viejo: ¿Qué haces todavía aquí! ¡Sólo vete, tonto!
*Visitar con Enteh*
- Viejo: ¡Hermana Enteh! Nos preocupamos mucho cuando los bandidos le
atraparon. Gracias a la diosa que está a salvo.
- Enteh: Sí, he sido capaz de regresar gracias a Barts. Perdónenme por
causarles preocupación...
- Viejo: Es un honor si un tonto como Barts ha sido capaz de ayudarle.
Estoy seguro que está exhausta. Aquí, tome esta fruta curativa. Le recuperará
algo de su energía perdida.
*Visita otra vez con Enteh*
- Viejo: Gracias a la diosa que está a salvo...
*Visitar con Plum*
- Viejo: Plum, ¿que es todo ese equipaje?
- Plum: Lo siento… He decidido ir con la Hermana Enteh.
- Viejo: Ya veo… Supongo que no puedes ir contra tu propio destino…
- Plum: ¿Qué?
- Viejo: Plum, toma este espejo. Tu madre me lo dejó para dártelo
cuando salieras a tu primer viaje.
- Plum: Madre…
- Viejo: Lan sabía que este día llegaría... Tu madre nació en una
familia pobre. Fue vendida como bailarina a una compañía de artistas. Su vida
fue dura... dijo que pensó en suicidarse casi todos los días. Entonces, un
joven apareció y compró su libertad a la compañía. Lan se enamoró del hombre,
y fue bendecida contigo.
- Plum: ¿Pero no fue él asesinado en la guerra? Escuché que mi madre se
volvió a casar y vino a esta aldea.
- Viejo: …Daros fue mi hijo necio. Su esposa murió joven, y dejó a su
hijo conmigo para irse a trabajar como mercenario en Brahd. Fue ahí donde
encontró a Lan, quien te llevaba. Sólo él se enamoró.
- Plum: ¿Sólo él…?
- Viejo: Daros prácticamente arrastró a Lan a esta aldea. Pensamos que
un ángel había descendido sobre nosotros... era tan hermosa. Daros trabajó día
y noche para apoyarlos a tu madre y a ti. Cuando Lan falleció de una
enfermedad contagiosa, Daros murió poco después, como si la siguiera. Él nunca
pudo ponerle un dedo encima...
- Plum: Yo… siempre sentí pena por Padre. ¿Por qué Madre no pudo
amarlo?
- Viejo: No es que ella no lo amara. Simplemente no podía admitirlo.
Estaba profundamente enamorada de tu padre real...
- Plum: ¿Huh...?
- Viejo: …Plum. Este espejo fue un regalo de tu padre para tu madre.
Es la única pista para encontrar a tu verdadero padre. ¿Entiendes lo que te
estoy diciendo?
- Plum: ¿Mi verdadero padre...? ...N-no... Quieres decir...
- Viejo: Por favor, perdona a mi nieto. La razón por la que Lan
permaneció aquí fue por que creyó que necesitaba cuidar a los ancianos, y por
que amó al joven Barts...
- Plum: …Abuelo. Barts no sabe esto ¿verdad? Entonces... no le digas.
Por favor... No... le digas...
- Viejo: Lo sé Plum. Eres una chica amable, como lo era tu madre. Si
vas a Brahd, deberías ser capaz de encontrar más información sobre tu padre.
Ahora... deja de llorar... Siempre estaré rezando por tu felicidad.
- Casa 3 (Extremo este):
*Visitar con cualquier otro que no es Barts o Enteh, antes de
Barts*
- Plum: Por favor, ¿podrías ayudar a la Hermana Enteh...? La Hermana
Enteh vino todo el camino desde el Templo de Mars a cuidar a nuestros enfermos
y heridos. Mi hermano una vez fue mordido por una serpiente venenosa, y la
Hermana Enteh fue quien lo salvó. Ella siempre tendió su mano para cualquiera
que estuviera en necesidad, sin importar quién fuera... Pero nunca pensé que
ella confiaría en las palabras de un bandido... Mi hermano fue a rescatarla,
pero estoy muy preocupada. Si sólo fuera más fuerte, sería capaz de regresar a
la Hermana Enteh todo lo que ha hecho por nosotros... ¡Le ruego, por favor
sálvela de los bandidos Taurus!
*Visitar con cualquier otro que no es Barts o Enteh, después de
Barts*
- Plum: Um… ¿Ha encontrado a la Hermana Enteh?
*Visitar con Barts*
- Barts: ¡Plum, estoy en casa!
- Plum: ¡Hermano mayor! Estás a salvo... Gracias a la diosa...
- Barts: Whoa, ¿qué pasa? ¿Crees que perdería ante un puñado de
bandidos?
- Plum: No… Pero… no pude evitar pensar eso… Si algo te pasara,
entonces estaría sola...
- Barts: ......
- Plum: Nunca… ¡Nunca sería capaz de soportarlo! ¡Nunca soportaría
estar toda sola...!
- Barts: Plum...
- Plum: ¿...Barts?
- Barts: ......
- Plum: Dejas la aldea, ¿verdad?
- Barts: …Lo siento.
- Plum: …¡Te odio!
- Barts: ¡Plum! Lo siento, Plum. Pero prometo que regresaré algún
día... Me llevo el hacha del cobertizo. ...Nos vemos.
- Plum: ...Barts...
*Visitar con Barts otra vez*
- Plum: Hermano mayor...
- Barts: N-no te emociones… Sólo olvidé algo….
- Plum: Sí…. ¿qué hay sobre la Hermana Enteh?
- Barts: No te preocupes, está segura. Dijo que volvería al templo.
Asegúrate de agradecerle si pasa por aquí, ¿si?
- Plum: Claro...
- Barts: Bueno, me voy. ¡Que estés bien!
- Plum: ......
*Visitar con Enteh*
- Plum: ¡Hermana Enteh! ¡Estás bien!
- Enteh: Lo lamento. Les causé a ti y a tu hermano mucha preocupación.
- Plum: No… Me he sentido aburrida después de todo esto.
- Enteh: ¿Qué? …¿Por qué?
- Plum: Sólo soy un año menor que usted… pero no me le parezco nada.
Sólo soy una niña inútil.
- Enteh: Eso no es verdad. Has puesto tanto empeño en aprender la magia
curativa de mi para ayudar a los demás aldeanos. Ahora que puedes usar los
bastones de curación, puedes atender a la gente en mi lugar.
- Plum: Necesito aprender más... Quiero volverme una fuerte y pura
clériga como usted. ¡Por favor, Hermana Enteh, lléveme con usted al Templo de
Mars!
- Enteh: Pero…
- Plum: Los viajes no son sólo para los hombres. ¡Yo también quiero
extender mis alas! ¡No quiero quedarme aquí sola, haciendo nada más que
esperar! ¡Quiero ver lo que el mundo tiene que ofrecer! ¡No quiero pasar el
resto de mi vida en una pequeña aldea como esta!
- Enteh: Plum… …Muy bien. Supongo que no puedo negarme después de ver
tan fuerte resolución. Pero recuerda, Plum, mucha gente no puede regresar
después a sus hogares aunque lo deseen. Algún día, algún día te darás cuenta
de lo importante que es esta aldea para ti. Algún día, estoy segura...
[Batalla contra
Yazam]
- Yazam: ¡No creas que podrás volver con vida!
[Yazam
Derrotado]
- Yazam: Uggghhh....
= Después de acabar el
mapa =
- Runan: Parece que los bandidos se han ido.
- Eugen: Las Montañas Taurus están llenas de cuevas. Probablemente ahí
es adonde huyeron.
- Runan: Está oscureciendo... Perseguirlos más allá podría ser
peligroso.
- Eugen: Bien, les hemos golpeado lo suficientemente duro como para
reducirlos por un tiempo. Dejémoslo así.
- Runan: Tienes razón. Regresemos a Vierge.
- Eugen: …Ah, Lord Runan. Sobre la Hermana Enteh…
- Runan: ¿Que hay sobre ella?
- Eugen: Ella dijo que regresaría al Templo de Mars, pero ir sola es
peligroso. Hemos decidido dejarla bajo la protección del ejército por el
momento.
- Runan: Es una buena idea. Envolverse sola en una batalla es la última
cosa que ella necesita.
- Eugen: Pero Lord Runan… La Hermana Enteh es muy bella. Puedo decir
con confianza que es la más hermosa mujer que he visto en mis sesenta años de
vida.
- Runan: ¿Crees eso? Realmente no podría opinar...
- Eugen: ¿Es en serio, Lord Runan? Debería hacer un esfuerzo para
entender más a las mujeres. Cuando tome el mando de Lazeria, debería dar la
bienvenida al palacio con una buena dama como esposa. Tanto si es Lady Sasha o
la Hermana Enteh... Su insensibilidad no le hará ganar ningún premio, mi Lord.
- Runan: Este no es tiempo de hablar sobre tonterías, Eugen. Vamos de
regreso a Vierge.
- Eugen: Sí...
*Si Lee y Plum están vivos*
(Se concentra en la Aldea Taurus)
- Lee: Plum, ¿pasa algo malo? Parece que estás llorando...
- Plum: Obispo Lee… No… Es sólo que ha pasado tanto en los últimos
dias, y estoy un poco desorientada... Estaré bien...
- Lee: No te preocupes… Es perfectamente entendible…
- Plum: Obispo Lee… ¿Por qué la gente pelea? ¿Por qué se roban y se
asesinas los unos a los otros?
- Lee: Es una pregunta difícil de responder. Te podría dar una cita
completa de las escrituras, pero estoy seguro que no te satisfacería.
Entonces... viaja por el mundo y responde por ti misma. Eres tú quién debe
encontrar tu respuesta a esa pregunta.
- Plum: Sí...
- Lee: Te daré esto, Plum.
- Plum ¿Qué? ¿…Un bastón?
- Lee: Este es un Bastón de Protección. Envuelve al cuerpo con poder
mágico y reduce el daño físico. Es un bastón muy caro, pero es mucho para que
yo lo maneje. Apreciaría si puedes aceptarlo.
- Plum: ¡Sí! ¡Con gusto!
*Si Kate está viva*
(Se concentra en Vierge)
- Kate: Lady Sasha, ahí está. ¿Espera el regreso del Príncipe?
- Sasha: Sí… Kate, ¿crees que Lord Runan esté bien?
- Kate: Raffin está con ellos, mi lady. No hay necesidad de
preocuparse. Ahora, se está enfriando el clima. Por favor, regrese adentro.
- Sasha: Kate… Siempre estarás conmigo, ¿lo harás, Kate? No irás a
ninguna parte sin mí, ¿verdad?
- Kate: Por supuesto, Lady Sasha… Siempre estaré a su lado.
== MOVEMENTO: VIERGE ==
*Se concentra en el
Vierge*
- Sasha: ¡Lord Runan! ¡Ha vuelto!
- Runan: ¿Sasha? ¿Ha esperado aquí por nosotros?
- Sasha: Sí. El Conde Merlon me aseguró que estaría bien, pero tenía
ver su rostro con mis propios ojos...
- Eugen: También yo estoy de vuelta en una sola pieza, mi Lady.
- Sasha: Estoy contenta que estés bien, General Eugen.
- Eugen: Gracias. ¿Dónde está el Conde Merlon?
- Sasha: Está esperándoles dentro del castillo.
- Eugen: Bien, Lord Runan, deberíamos verlo de inmediato.
- Runan: Sí, quiero saber que ha estado haciendo Codha. Sasha,
probablemente está preocupada por la Reina Liza.
- Sasha: Sí, por supuesto… Quiero verla tan pronto como pueda…
- Eugen: No hay necesidad para preocuparle, Lady Sasha. El canciller
nunca sería capaz de poner un dedo encima de la Reina. Si la hiere, el reino
entero se volvería contra él. Seguramente pronto rescataremos a su madre, por
favor tenga paciencia.
- Sasha: Gracias. Esperaré por ello.
- Eugen: Lo juraré por mi espada. Lord Runan, dirijámonos al castillo.
*Dentro del
castillo*
- Merlon: Lord Runan, acabamos de recibir el mensaje de victoria en
Taurus. La gente está impresionada con la habilidad de los Caballeros de
Lazeria.
- Runan: No, nunca hubiéramos sido capaces de triunfar sin la ayuda de
Vierge. Nosotros los lazerianos necesitamos más entrenamiento.
*Si Raffin vive*
- Eugen: Lord Runan está bien. La habilidad de Sir Riffin con la espada
es especialmente impresionante. Sentí como si viera una imagen de mi juventud.
Debe estar orgulloso de tener a un hijo tan talentoso.
- Merlon: No… Raffin no es mi hijo.
- Eugen: ¿Perdone? ¿Qué quiso decir?
- Merlon: Raffin es un caballero del ahora desintegrado Reino de Barge.
Su padre fue un buen amigo mío, así que vino hace cinco años para buscar
ayuda. Para pagar mis respetos a mi amigo, decidí tomar a Raffin como mi hijo
adoptado.
- Eugen: Ya veo.
- Merlon: Sí. Ahora empecemos la reunión, Lord Runan.
- Runan: ¿Codha ha hecho algún movimiento?
- Merlon: Recibí un reporte que un grupo de caballeros se dirige hacia
aquí del Castillo Wellt. Su número es desconocido, pero dudo que sean una
fuerza mayor.
- Runan: Conde Merlon, creo que debemos tomar aquí la iniciativa. No
debemos darle a Codha el tiempo de organizar sus fuerzas.
- Merlon: Estoy de acuerdo. Los nobles neutrales también se animarán a
ponerse de parte de la Princesa Sasha si nos ven golpear a nosotros primero.
- Runan: ¿Entonces tenemos permiso para disponer de tropas?
- Merlon: Sí. Empezaremos a marchar al Castillo Wellt en la mañana.
Aquí hay 10,000G. Por favor úsalo para comprar nuevo equipo a nuestras tropas.
Yo mismo acompañaré a las tropas.
*Se concentra en el Bosque
Gram*
- Codha: Berom, Domes, quiero que lideren las tropas de Gram al
Castillo Wellt. Roger, te dejaré a cargo para que defiendas mis tierras
durante mi ausencia.
- Berom: Sí, mi Lord.
- Domes: Entendido.
- Roger: Conde Codha, si me permite el atrevimiento…
- Codha: Sí, ¿qué es?
- Roger: Es sobre los rumores que he escuchado sobre usted, mi Lord.
Dicen que está tratando de derribar a la familia real, y que ha confinado a la
Reina... Estoy seguro que es un malentendido, pero me gustaría escuchar la
verdad de usted.
- Codha: ¿Por qué preguntas? ¿Me traicionarías si los rumores fueran
ciertos?
- Roger: Nunca le traicionaría, mi Lord. Sin embargo, si se ha desviado
del camino del bien, entonces es mi deber como caballero ayudarle a regresar.
- Codha: Ja… Los rumores son sólo inmundas mentiras. Soy el Canciller.
Con el Rey Rophal fuera, es mi deber proteger esta nación y a su reina. Sería
tonto que el Canciller tramara intenciones codiciosas. ¿Tratas de insultarme?
¿No confías en tu señor?
- Roger: Perdóneme...
- Codha: Roger, no olvides por qué tu familia vive confortablemente.
Es por que han servido a mi casa por generaciones. Si eres lo suficientemente
necio como para traicionarme, tu familia entera pagará por ello. Lo más
probable es que paren en la guillotina, o que sean cortados vivos y alimenten
a los halcones en el peor de los casos. No deseo sentenciar a tu familia con
tan horrible destino. Debes confiar en mi, Roger...
- Roger: Sí… Perdóneme…
- Codha: Bien. Eres uno de los mejores caballeros sagrados de Wellt.
La lealtad a tu señor es más importante que tu vida. Puedo regresar al
Castillo Wellt sabiendo que dejo mis tierras en las manos correctas.
- Roger: ......
- Mel: Roger, ¿el Conde Codha se ha ido?
- Roger: Mel, te dije que no salgas. No quiero que el Canciller te vea.
- Mel: Pareces exhausto… ¿Qué pasó? ¿Qué te dijo? Habla conmigo, Roger.
- Roger: Mel… ¿Por que nací noble? ¿Por qué me volví un caballero
sagrado? Si fuera un plebeyo, podría ser capaz de vivir libremente contigo...
- Mel: ¿Roger...?